jueves, 28 de octubre de 2010

La Mística de la Ciencia

En el colegio nos decían que la magia no existía. La magia se relacionaba con Walt Disney, la superstición, los mitos... y si nos poníamos más científicos, también con la religión. Mitos sobre seres incorpóreos que decían "hágase" y por arte de magia se hacía su voluntad. Nunca nadie había visto a esas criaturas, pero eso no importaba, todo era un acto de fe. Querías creer y eso era lo único que diferenciaba lo real de lo irreal; y el sentido y la lógica desde luego no formaban parte del juego.
...buenos tiempos.


Años después, ahora que la magia de la infancia se ha perdido, leo un artículo sobre la edad de la Tierra, escrito por un supuesto científico empírico. El buen señor intenta parecer cabal en sus razonamientos, pero poco a poco niega la longevidad de la Tierra, la mutación genética, la evolución e incluso el transcurso del tiempo. Adopta un punto de vista puramente escéptico (lo cual no esta mal a la hora de hacer un análisis científico), y argumenta que desde que el señor Darwin planteó la idea de la Evolución, no ha visto como ninguna especie se convertía en otra y por tanto el evolucionismo es mentira. Continúa asumiendo que solo la información escrita es válida, y por tanto solo cree en la Historia y para él la prehistoria no existe. Por supuesto este buen señor no sabe nada de química ni de procesos naturales de erosión o descomposición.... Para culminar con su obra de barbarie, nuestro supuesto científico alega que afirmar que una mutación genética accidental pueda desembocar en un proceso de selección natural si se le deja el tiempo suficente, es comparable a decir que si una princesa besa a una rana, esta se convertirá en príncipe. En mi barrio tenemos un extraño cruce entre cuervos y palomas que no opinan lo mismo....

Llegados a este punto nos damos cuenta de que este señor que ha empezado diciendo que el evolucionismo no es una ciencia bien fundamentada, es de todo menos un científico. Y para corroborarlo nos propone que la edad real de la Tierra no son miles de millones de años sino 6.000 años... lo que me hace pensar ¿Que pensarían los Sumerios de esto? ¡acaba de borrar la mitad de su historia!

Este asunto me ha hecho preguntarme cómo funciona la mente del autor de dicho artículo; un hombre que es capaz de hacer un acto de fe y creer que un tal Dios dijo "Hé aquí mi creación" y aparecimos todos, y es incapaz de comprender que una mutación accidental y la sabiduría de la naturaleza no es pedirle un deseo a un hada madrina en un cuento de hadas, sino el Misticismo de la ciencia.
¿qué es más mágico y transcendental? ¿Un hombre invisible con un gran plan que no quiere contarnos para hacernos de rabiar, o un solo electrón que al desplazarse recorre todas las trayectorias posibles en un mismo instante, haciendo que cualquier cosa sea posible y que hasta su mas pequeña variación pueda hacer que el resto de las cosas ya no sean lo que han sido hasta ahora?
No hay nada más místico que creer que el universo está tan bien organizado que puede llegar a comprenderse matemáticamente. No hay mayor auto de fe que creer que somos capaces de obtener nuestras propias respuestas.

Resulta inquietante darse cuenta de que la física teórica es mucho mas mística, profunda y misteriosa en sí misma que cualquier fundamento religioso.

domingo, 24 de octubre de 2010

Bienvenidos al Ahora

¿Alguna vez has mirado a tu alrededor y te has percatado de que todo ha cambiado tan sutilmente que derepente lo que ayer considerabas "el futuro" se ha convertido en "Hoy"?

-¿Como crees que será el mundo en el futuro?
-Como en las películas de ciencia ficción. Los coches serán eléctricos, todas las casas tendrán placas solares en los tejados. Habrá pantallas digitales planas en vez de vallas publicitarias. No habrá libros, sino pequeños ordenadores con miles de funciones, y por supuesto, habrá hoteles en el espacio.

Hace uno días me levanté como siempre a las 7:30h para ir a la universidad. Cuando iba en el autobús de camino a clase, me fijé en unos horribles chalets de nueva construcción. Son espantosos, el tipico edificio que pretende ser moderno pero que lo mires por donde lo mires, no hay forma alguna de que encaje en su entorno. Sin embargo aquellos espantosos chalets tenían algo bueno. Todos los tejados estaban cubiertos de placas solares. Son un ataque para la estética de este planeta, pero al menos son limpios, hay que ser positivos.
Cuando llegué a clase, el profesor conectó la pizarra digital y empezó a mostrarnos una sucesión de ejemplos de la evolución de la división territorial europea en la antigüedad. Fue una clase mas bien normalita.
Después, volví a casa en metro y algo me molestó especialmente; en las paradas mas transitadas, no solo estaban las típicas pantallas de televisión con noticias que a nadie le importan pero que todo el mundo mira, sino que el volumen de la emision, habitualmente en silencio con subtítulos, estaba tan alto que apenas podía oir la música de mi mp4.
Llegué a casa con un gran dolor de cabeza. Mientras comí vi las noticias anunciando el descubrimiento del grafeno. Aquello me llamó especialmente la atención, puesto que desde la primera vez que oi hablar de las pantallas de grafeno, hasta que lo pusieron en la televisión como "gran novedad" pasaron varios meses.
Despues fui con mi madre a comprar a un centro comercial cercano a mi casa. Mi madre es una forófa de las compras, así que tras mas de una hora vagando sin rumbo, me senté en un banco a esperarla. Delante de mi había una pantalla parecida a las del metro, en las que estaban poniendo un reportaje sobre el espacio. Desde pequeña, aunque estuviera una televisión sin a penas volumen en una habitación concurrida, siempre que transmitian algo referente al espacio, algun tipo de sexto sentido me decía que mirara a la televisión; y algo así me pasó ese día. El reportaje hablaba del proyecto de crear un hotel en orbita, al cual se accedería ni mas ni menos que en un super ascensor, y que estaría completado para el 2100. Aquello me hizo gracia. En primer lugar me di cuenta de que el 2100 ya no era una fecha tan remota; después estuve largo rato planteandome como afectaría a la rotación de la Tierra tener un brazo metálico..... es como si nos diera por atar un cable a la Luna.
Toda aquella visión futurista me aportó un nuevo punto de vista. Dejé de pensar en el reportaje, y en fijé en la pantalla donde se emitía. Esa pantalla podía pertenecer perfectamente a cualquier decorado de Stargate o similares; lo que me llevó a pensar en las pantallas del metro, y el volumen.... acosando nuestra intimidad, obligándonos a escuchar su propaganda, de manera muy parecida al work-buy-own de Brave New World. Y todo tomó forma... los paneles solares, los coches híbridos, las pantallas de plasma, el grafeno, los hoteles espaciales, el lavado de cerebro.... todo esta aquí. En 1996, el 2010 era el futuro, y la verdad es que somos el futuro. Hemos recopilado las peores partes de la ciencia ficción y las hemos acomodado disimuladamente en nuestro entorno para que nos autoconvenzamos de que estamos evolucionando hacia alguna parte. Somos tan avanzados que podemos tener hoteles en el espacio, lo que no nos dicen es el dinero que eso cuesta, dinero que pudiendo alimentar millones de bocas, ha preferido ir al espacio, para que luego, los que nunca se han preocupado por ninguna boca, sean los únicos que puedan permitirse alojarse allí.

En fin... parece ser que sin darnos cuenta, si que estamos metiéndonos en ese Mundo Feliz... dónde solo somos compradores que aspiran al placer, y no personas aspirando a la felicidad.