domingo, 19 de junio de 2011

El Error Sistemático

Pregúntle a cualquiera, en su opinión, que requisitos ha de tener una democracia real. La mayoría estará de acuerdo en que en una democracia así todas las personas han de tener una vivienda digna y los recursos básicos para vivir garantizados, dígase agua, comida y atención sanitaria. Además se requerirían unos lujos mínimos, fruto de nuestra evolución, tales como una educación de calidad, recursos para una adecuada investigación científica en pro del desarrollo y por supuesto, libertad de pensamiento y expresión.

Parece sencillo; pero sin embargo hoy en día hay miles de personas viviendo en las calles bajo el umbral de la miseria, mientras los bancos poseen miles de viviendas vacías, en desuso, inútiles, porque nadie las puede pagar. La comida y el agua que consumimos, está llena de sustancias químicas que han sido administradas sistemáticamente en todos los productos para garantizar una cosecha rentable y no saludable. Así mismo, la atención sanitaria es tan escueta a la hora de abarcar todas las necesidades populares, que las listas de pacientes en espera ya cuentan de varios meses. Y si ya nos planteamos todo ese asunto de la educación, vermos cómo en vez de proporcionar todos los recursos a una enseñanza pública de calidad, el estado subvenciona centros concertados a los que a mitad de la población no tiene acceso. Algo muy parecido ocurre por cierto con los centros de investigación. Y bueno..¿qué decir de la libertad de pensamiento? Ya hemos hasta olvidado lo que es eso. Los telediarios ya ni se esfuerzan en explicarnos porqué ocurre lo que ocurre, porque ya no importa que la gente lo entienda, lo único que importa es que los borregos miren hacia donde el dinero les indique.

¿Cómo vamos a llegar por este camino a un mundo mejor, si aun sabiendo qué es lo que queremos, cometemos los mismos errores en nuestra administración una y otra vez de manera sistemática?

¿No es evidente? Entonces hablemos de cifras en un contexto que en breves se nos echará encima.
No tengo ningún problema con Dios; con ningún Dios. Solo tengo problemas con los Dioses que le quitan el pan a su pueblo, como hará el Dios cristiano en Madrid el próximo mes de agosto. ¡Pobre Dios! Él no tiene la culpa, y bien lo saben muchos de sus fieles, que a pesar de ser creyentes, saben bien que el hecho de que la visita del Papa a España esté financiada entéramente con dinero público, es una aberración para la democracia real de un estado que se supone laico.
Tal y como están las cosas, se ha acordado que el estado español financie todos los gastos de la visita del papa con 47 millones de Euros; dicha cifra coincide curiosamente con los recortes que está previsto realizar a la educación pública el año próximo. Pero no solo contará con dinero público, sino que contará con ayudas de empresas privadas como el Banco Santander, Telecinco, Telefónica o Iberia. Además, todos los "fans" del Papa (que no de Dios), serán alojados en colegios públicos, obligando a cconserjes y encargados de limpieza a trabajar en agosto, al mismo tiempo que gastarán agua y luz que no está incluida en los 47 millones ya mencionados.

Resulta bastante inquietante cómo la visita de un solo hombre puede requerir tan altas sumas se dinero, así como el hecho de que ese dinero salga de los fondos públicos de un estado supuestamente laico que además está en una grave crisis económica. Pero aun más incomprensible es darse cuenta de que en la comunidad de Madrid hay multitud de escuelas católicas privadas, en las que caben de sobra todos los Papistas ¿Por qué no se alojan ahí? ¿Por qué no son los católicos los que sufragan los gastos de los católicos? Sencillamente es incomprensible cómo la gente se queja y se queja de que las cosas van mal, pero cuando llega la hora de tomar decisiones que realmente pueden marcar una diferencia, nada se hace. Una buena decisión que a todos beneficiaría, sería  destinar esos 47 millones de euros a la educación de nuestro país, en vez de a una visita de un solo hombre que es perfectamente capaz de pagarse la visita con sus propios medios. Y son muchas las personas que están intentando que así sea, sin embargo, nuevamente parece que la voz de la rezón ha de quedar ahogada por el Error Sistemático. Por que ya no se trata de una divergencia de opiniones, estamos ante un absurdo inexplicable. Cuando te has quedado sin empleo y solo te queda el dinero suficiente para el alquiler de un mes y una pequeña cantidad de comida ¿Gastarías ese dinero en comprarte un jarrón de porcelana de importación y te irías a vivir a la calle rezando para no morir de hambre? Bueno, al menos morirías con un bonito jarrón... ¡No! Ahora nuestro pais está en una crisis tan profunda como la del hombre del jarrón, y ese dinero lo necesitamos para sobrevivir hasta encontrar un nuevo empleo, una solución.... no podemos andar pagando vivistas caprichosamente costosas, como aquel hombre no podía permitirse un jarrón.

Solo es un gasto, una sola situación, un ejemplo aislado... el problema es que como ya hemos dicho, el error parece ser sistemático, y decisiones tan desafortunadas como esta, ocurren a cada instante en esta sociedad que nos gobierna, y de este modo, solo se llega a la destrucción.