jueves, 24 de noviembre de 2011

Pronto No Habrá Nada Que Perder

No se oye la voz de la paz entre los golpes y las balas.
No se siente la fuerza si el alma sigue atada.
Nada valen las palabras si se pierden en el viento.
Si quieres cambiar algo tendrás que hacer un esfuerzo.
Más de mil años de huelgas.
Mas de mil años de intentos.
Recogidas de firmas; manifestaciones que necesitan de una autorización del estado; personas que creen en algo solo hasta que ese algo se interpone con su sueldo; Disputas con palabras y con armas, que no llevan a nada más allá del sufrimiento y la rabia.
Incluso se han citado enemigos para dispararse.... y eran puntuales.
Pero cuando el mal es tan grande que empiezas a ver las cosas realmente importantes, te das cuenta de que no se cita al enemigo en un lugar y a una hora para pegarse tiros; no se pide permiso al estado para manifestarse en contra del estado; no se piensa en el dinero cuando se trata de salvar la vida.
Una vez que has visto cómo este mundo se destruye por nuestra mano, una vez que entendemos que sin aire, sin plantas, sin animales, no hay lugar para nosotros; una vez te des cuenta de que el dinero no se come; una vez consigas mirar a tu alrededor y ver que el 99% de las cosas que te rodean no importan lo más mínimo..... solo entonces, tal vez puedas dejar de hablar de cambios y atreverte a cambiar.
Si quieres cuestionar lo que todos aceptan, hazlo.
Si quieres deshacerte de todo lo que te sobra, aunque los demás te miren raro, hazlo, ¿que más da?
Si no eres feliz, vuelve a empezar.
Si dejaras un trabajo que necesitas para comer, sencillamente porque va en contra de tus principios, no temas no estar haciendo lo correcto.
Si rompieras una verja que te impide entrar en un lugar que debería ser libre, no temas no estar haciendo lo correcto.
Si alzas la voz para defender una verdad cuando todos los demás han callado, no temas alzalte solo, nunca se está solo.
La mayoría de nosotros no hacemos lo que querríamos, lo que deberíamos, lo que sabemos que tenemos que hacer, por miedo a perder algo importante, por miedo a quedarnos solos. Pero nos olvidamos de que aunque callemos, nunca estamos solos, siempre hay otros que piensan igual, y solo están esperando a que alguien de el paso que ellos no se atreven a dar. Si la queja es honesta, segura, real.... será oída y nunca caerá en saco roto, porque ante todo, lo que nosotros tenemos y el enemigo no tiene, es una verdadera unidad. Mejor, mas profunda, más real, la unidad original de supervivencia, la que sin darnos cuenta nos recuerda que lo único que realmente necesitamos para sobrevivir y ser felices es un planeta fertil, amor y hermanos, no modas, videojuegos o cotizaciones de bolsa. Ellos luchan para sí mismos y venden la idea de que si te alzas tu solo, caerás solo.... pero eso, amigo, es propaganda del que no ha visto lo que nosotros hemos visto. En su mundo estamos todos solos, pero en el nuestro es diferente, si te alzas por una buena razón, serás oido y secundado, protegido y rescatado. Si todos nos quedamos callados esperando a que otro diga la primera palabra, al final nadie hará nada. Si al fin y al cabo todos vamos a decir lo mismo, ¿por qué no empiezas tú? ¿O yo?

Todos tenemos miedo  a alzar la voz, aunque sabemos que debemos hacerlo.... pero dentro de poco dará más miedo lo que pueda pasar si no lo hacemos. Asi que ESPABILAD COÑO!

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Punto Cero

Cuando todos los sistemas fallan, y toda la lógica acumulada por largos siglos de civilización, parece no servir para nada, solo queda caer o adquirir una perspectiva más sutil, casi podría decirse que más mística.

Cuando todo tiene tantas explicaciones coherentes, es cuando se deja de entender y solo nos queda tener fe en que de alguna manera, todo ocurre por alguna razón y al final la vida, la entendamos o no, sigue teniendo algún sentido.

Llegados a este punto, cuestiones tales como Destino vs. Libre Albedrío, Tradición vs. Desarrollo, etc. dejan de tener valor y solo puedo pensar en que a veces hay que dar un paso atrás y cambiar el rumbo, para poder seguir adelante.